KINTO asume rescates donde nadie sabe del todo qué corre, qué depende de qué o cuál versión es la que está en vivo.
El problema
Los rescates tienen una forma común: la plataforma funciona hasta que deja de hacerlo y nadie sabe decir por qué. Una plataforma de pagos heredada de un desarrollador anterior no tenía documentación y sí fallas que nadie veía: el inicio de sesión devolvía error y aprobar usuarios dejaba cuentas a medio crear. Los sitios de una agencia de hosting estaban duplicados en una infraestructura heredada, y nadie sabía cuál versión de cada sitio era la que estaba en vivo. Una tienda se caía cada vez que bots recorrían sus URL de filtros.
Cómo lo aborda KINTO
- Diagnosticar primero. Inventario, red y costos, y un análisis de lo que realmente corre. En el caso de hosting eso fue clasificar cada dominio de forma automática y reconciliar DNS y registradores.
- Estabilizar. Para la tienda que se caía, el sitio viejo se estabilizó en días antes de empezar cualquier migración.
- Migrar por olas. Cada ola mueve un grupo de sitios o módulos, con la reversa lista. La migración de hosting avanzó ola por ola hacia un servidor nuevo y un hosting estático, sin servidor donde no hace falta.
- Degradar con elegancia. Si un tercero falla, la aprobación queda pendiente y un proceso idempotente la completa después, en vez de dejar registros a medio hacer.
- Hacer visible la falla. Registros activos, alertas para las fallas que importan y un manual de operación con despliegue idempotente y reversa.
Lo que el sistema nunca hace
- Nunca cambia producción antes de terminar el diagnóstico.
- Nunca deja caer correo ni URLs en silencio.
- Nunca deja un registro a medio hacer cuando una dependencia está caída.
- Nunca despliega sin una ruta de reversa.
Para quién
Empresas con una plataforma de la que dependen pero que no pueden explicar del todo: código heredado, integraciones sin documentar, incidentes repetidos o una migración que siguen aplazando. Lo abierto se dice: en el caso de pagos, la validación con usuarios reales al cierre sigue sin evidencia.