Los casos publicados cubren una agencia que aloja a otros negocios, un grupo de pequeñas empresas y un grupo de profesionales independientes.
Lo que enfrentan estas empresas
Para la mayoría de los pequeños negocios de servicios el sitio es la tarjeta de presentación ante clientes B2B y licitaciones, o el primer contacto con un cliente ansioso que seguirá por WhatsApp. Suelen tener un sitio en hosting compartido o con una plantilla pesada: lento, costoso de mantener, con formularios de contacto que nunca llegan. La dependencia es mayor para una agencia que aloja los sitios de otros. En el primer caso, los sitios de los clientes de una agencia estaban duplicados en una infraestructura heredada, y nadie sabía cuál versión estaba en vivo.
Lo que KINTO construye
- Rescate por olas. Para la agencia de hosting, KINTO clasificó cada dominio de forma automática y migró ola por ola a un servidor nuevo más un hosting estático, con un WordPress privado para editar y un publicador de un clic: ningún servidor donde no hace falta.
- Sitios estáticos para pequeñas empresas. Para los más de una docena de negocios de servicios técnicos, salud, legal, construcción, industria y comercio, sitios con catálogos, páginas de servicio, reserva o cotización y, donde hacía falta, un panel de edición sin código.
- Sitios que abren una conversación. Para los profesionales independientes, una autoevaluación que abre WhatsApp con el mensaje ya escrito, además de una política de seguridad de contenido y una auditoría de accesibilidad.
Lo que muestran los casos y lo que no
El rescate de hosting es el mejor medido: todos los sitios activos migrados, el correo de los clientes preservado y la publicación de casi una hora a unos minutos. Los casos de sitios se miden en estructura y velocidad: cerca de tres días hábiles para un sitio de una página, HTML de decenas de KB, desplazamiento de diseño casi nulo. El tráfico y los clientes potenciales no se miden de forma sistemática, y la indexación de los sitios más recientes de los profesionales seguía en curso. El caso de las pymes excluyó los sitios políticos y las categorías sensibles.
Cómo empezó el trabajo en cada caso
Para la agencia de hosting, KINTO partió de un inventario que nadie tenía: clasificó cada dominio de forma automática como dinámico, estático, vacío o huérfano, y reconcilió DNS y registradores para saber qué existía. Solo con ese inventario en la mano empezaron las olas de migración.
Para los profesionales independientes, KINTO partió de la identidad de cada uno y de las preguntas reales de sus clientes, del tipo “¿qué es…?” y “¿cómo funciona…?”, en nichos con poco contenido claro. Solo después auditó contraste, accesibilidad, adaptación y datos estructurados, y midió el rendimiento en producción con una red lenta. Para las pequeñas empresas, el punto de partida era que el sitio es su tarjeta de presentación ante clientes B2B y licitaciones, lo que fija la vara: debe cargar rápido, decir con claridad qué hace la empresa y hacer que el formulario de contacto funcione.
Para seguir
El enfoque de sitios está en sitios agénticos, y el rescate de hosting en migraciones y rescate.